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Vivir y Sentir el Patrimonio

El pasado viernes 22 de enero, los alumnos del CFGS de Dirección en Servicios del CPIFP Hurtado de Mendoza, realizaron una nueva actividad dentro del programa Vivir y Sentir el Patrimonio y el proyecto concreto en el que trabajamos este año: “Cómete Granada”.

¿Existe algún lugar en Granada, donde en una sola visita, se aúnen gastronomía e historia, y que además sea un lugar desconocido y sorprendente incluso para granadinos?

Una pista: está ubicado en un barrio Patrimonio Mundial de la Unesco y es un auténtico regalo para el intelecto y los sentidos, pues además de albergar un restaurante romantiquísimo, con una oferta gastronómica basada en el producto de nuestra tierra, es sede de la Fundación Carlos Ballesta.

Pues sí, existe, y tiene un nombre: Carmen de Aben Humeya.
Hasta allí nos dirigimos después de visitar algunos de los principales monumentos que conforman la oferta de la Dobla de Oro. En la puerta del Carmen de Aben Humeya nos esperaba José Vallejo, gerente de la Fundación Carlos Ballesta López. Una vez pasamos al interior del edificio, nos dimos cuenta de que estábamos dentro de un pequeño barrio del propio Albaycín, en el que probablemente residieran artesanos de la seda en época medieval. José Vallejo, gran conocedor de la historia de nuestra ciudad, y en particular la de los moriscos granadinos, supo transmitirnos con entusiasmo su conocimiento, utilizando los propios recursos del Carmen de Aben Humeya para situarnos en los distintos periodos históricos de los que hablaba. Su discurso era sereno, su tono de voz perfecto, así que la sensación que nos quedó es que habíamos estado charlando con alguien muy cercano y con unas tremendas ganas de hacernos partícipes de esa historia ignorada o desconocida para la mayoría, que ha pasado de puntillas por los libros de historia y que es el tema de lo morisco.

Una vez finalizamos el recorrido por el Carmen y por la colección privada de la Fundación (pudimos ver taracea, piezas cerámicas, manuscritos como bulas papales, tejidos, monedas), nos esperaban Pablo y Ángela en el restaurante. Escuchamos atentamente una presentación que habían preparado para nosotros, alumnado de hostelería. El discurso giraba en torno a si nos habíamos planteado en qué tipo de empresa de hostelería queremos trabajar una vez finalicemos el ciclo formativo. Nos hablaron de cómo enfocan ellos su propia idea de negocio, la selección de personal y la importancia de un equipo bien compenetrado y polivalente.

Para ellos es importante cuidar no solo del cliente, sino también de la propia competencia, incluso apoyarse y crear sinergias entre todos los profesionales de la hostelería que trabajan en el barrio. El producto con el que trabajan es fresco, local, y de temporada, y lo tratan con cariño. Para ellos el punto fuerte de su negocio es la atención en sala, y la ubicación del establecimiento. Precisamente de la parte de sala nos habló Natalia, una de las trabajadoras de la empresa, que considera el restaurante como su segunda casa, y donde ha tenido la oportunidad de aprender y desarrollar su formación en hostelería en un ambiente relajado, sin presiones, pero con responsabilidad.

Estamos muy agradecidos por todo lo que nos enseñasteis y por el tiempo que nos habéis dedicado, sin duda, la visita al Carmen de Aben Humeya nos ha aportado mucho, y deseamos que con el tiempo, este lugar mágico se llene de charlas, eventos culturales, conciertos, cursos, o cualquier cosa que os propongáis. Con gente como vosotros, Granada es cultura.

#VivirYSentirElPatrimonio
#CómeteGranada

📸 Fotografías de Adrián Veredas Urbaneja

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